Cómo limpiar la lechada del baño de la manera correcta

dos espejos sobre lavabo en baño

La lechada sucia puede hacer que el resto de su baño se vea sucio, pero mantenerlo en un blanco agradable y prístino puede ser un desafío. Debido a que es tan poroso, parece atraer cada mota de suciedad en su baño, y puede ser difícil de limpiar.

Pero a diferencia de otras tareas aparentemente menores, esta no debe ser ignorada cuando la abuela viene de visita. Mantener la lechada libre de moho y moho requiere un poco de tiempo y esfuerzo, pero generalmente se puede hacer un baño pequeño en menos de una hora.

Esto es lo que necesitará antes de abordar esa lechada.

Materiales que necesitará:

  1. Vinagre
  2. Bicarbonato de sodio
  3. Peróxido de hidrógeno (opcional)
  4. Limpiador comercial (opcional)
  5. Un cepillo de dientes
  6. Botella de spray
  7. Trapo
  8. Limpiador a vapor (opcional)

Mezcle sus soluciones

Para comenzar, haga una pasta con bicarbonato de sodio. Pruebe un par de cucharadas con suficiente agua para crear una pasta espesa. Al mismo tiempo, prepare una mezcla de vinagre y agua (relación 1: 1) en una botella de spray. Reúna un cepillo de dientes de cerdas duras y un trapo.

Los guantes y la ropa vieja son opcionales, pero probablemente pasarás una buena cantidad de tiempo fregando, por lo que te recomendamos estar cómodo.

Aplicar la pasta y el exfoliante

Una vez que haya mezclado la pasta de bicarbonato de sodio, aplíquela directamente a la lechada y friegue. Usando un movimiento circular, trabaje la pasta en la lechada. Una vez que haya aflojado la suciedad, rocíe la mezcla de vinagre directamente sobre la lechada.

Verás que comienza a burbujear (esto es exactamente lo que quieres). Déjalo actuar durante unos 30 minutos para que realmente pueda penetrar en la lechada.

Enjuague y repita

Usando agua tibia y un trapo, enjuague la solución de la lechada. La paciencia es una virtud aquí. Es posible que deba repetir los mismos pasos que el anterior o pasar a otras soluciones para limpiar realmente las manchas profundas.

Prueba el peróxido de hidrógeno

Si realmente ha manchado la lechada, a veces tendrá que sacar las armas grandes. El peróxido de hidrógeno puede ser una gran herramienta para cortar las manchas y el moho que han estado allí tanto tiempo que se sienten como un viejo compañero de cuarto.

Asegúrese de que el vinagre y el bicarbonato de sodio estén completamente limpios, y rocíe peróxido de hidrógeno directamente sobre la lechada. Permita que funcione durante 5-10 minutos. Luego, usando un cepillo para fregar o un cepillo de dientes, introdúzcalo en la lechada.

También puede crear una pasta con bicarbonato de sodio y peróxido de hidrógeno si el líquido solo no lo corta.

Use un limpiador comercial

Si prefiere seguir la ruta comprada en la tienda, hay muchos limpiadores de lechada en el mercado que puede probar. Un producto blanqueador con oxígeno puede ayudar a aligerar la lechada mal manchada, pero asegúrese de que la solución que compre sea segura para sus baldosas. Algunos azulejos pintados a mano o delicados no pueden resistir los productos químicos agresivos.

Es una buena idea probar cualquier limpiador comprado en la tienda en sus azulejos en un área discreta para que pueda controlar la decoloración antes de entrar.

Considere usar un limpiador a vapor

Si posee un limpiador a vapor, ahora es el momento de sacarlo del almacenamiento profundo. Usando el accesorio puntiagudo, apunte el limpiador a vapor directamente a la lechada, siguiendo las líneas cuidadosamente. Tome un cepillo de dientes y limpie suavemente la lechada mientras trabaja con el limpiador a vapor.

Es probable que este método no limpie completamente la lechada, pero es una gran herramienta para aflojar la suciedad apelmazada sin tener que usar mucha grasa en el codo.

Crear una solución de lechada

Ahora que su lechada está impecablemente limpia, querrá trabajar para mantenerla así. Mezcle partes iguales de vinagre y agua y cree su propia "solución de lechada" para rociar los azulejos después de usar la ducha. Esto evitará que se desarrolle moho y hongos en primer lugar y le ahorrará mucho tiempo en el futuro.

Mantenlo seco

Al moho le encanta la humedad, por lo que también recomendamos mantener una pequeña toalla de microfibra en la ducha para limpiar las líneas de lechada después de cada uso. Esto requiere un poco más de esfuerzo, pero es una buena práctica mantener impecables esas líneas de lechada.

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